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miércoles, 7 de diciembre de 2016

CIGALAS COCIDAS

La de hoy casi que no es una receta, sino más bien  una serie de recomendaciones a la hora de cocer cigalas; para mi uno de los mariscos más ricos y sabrosos que podemos encontrar en el mercado.  Y aún cuando su precio en fresco es un poco elevado, también las encontramos congeladas de muy buena calidad, y siguiendo una serie de reglas básicas, obtendremos unos resultados excelentes; y por supuesto si podemos comprarlas nacionales muchísimo mejor. No hay nada tan fantástico como un buen marisco cocido en casa.




CIGALAS COCIDAS


INGREDIENTES:

Cigalas
Sal gruesa marina
Laurel
Agua
Hielos

PREPARACIÓN:

  • Partimos de una regla general para todo tipo de mariscos, si es fresco debemos echarlo en agua fría, si es congelado en agua hirviendo. 
  • Yo en este caso he utilizado cigala congelada. 
  • Descongelamos las cigalas, y las lavamos bien. 
  • Ponemos abundante agua en una cacerola donde quepan bien las cigalas. Añadimos sal, unos 70 gr. por litro de agua. Añadimos una hoja de laurel y ponemos al fuego, hasta que el agua rompa a hervir. 




  • Cuando el agua esté hirviendo a borbotones, echamos las cigalas, y esperamos a que hierva de nuevo, será entonces cuando empezamos a contar el tiempo de cocción, dependiendo del tamaño de las cigalas,  siguiendo ésta regla:
                        
                                              De 50 a 100 gr. 2 minutos
                                            De 100 a 150 gr. 3 minutos
                                            De 150 a 200 gr. 4 minutos
                                               Más de 200 gr. 5 minutos

  • Mientras las cigalas cuecen, preparamos un bol grande con agua fría, con abundante sal y cubitos de hielo. 



  • Una vez pasado el tiempo fijado de cocción, se sacan las cigalas y se sumergen en el agua fría. El enfriamiento debe ser rápido, no más de medio minuto. Con ésto conseguimos cortar la cocción y que la carne quede tersa y se desprenda fácilmente del caparazón. 


  • Pasamos las cigalas a una bandeja y las tapamos con un paño de cocina empapado en el agua de la salmuera fría,  bien escurrido. 
  • Las mantenemos así hasta el momento de servir. No es nada aconsejable ponerlas en el frigorífico, ya que se resecan y les cambia el sabor. 


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