viernes, 20 de septiembre de 2019

CONEJO EN SALSA DE ALMENDRAS




Bueno, después de pasado el verano, las vacaciones y mi querida feria de Albacete, ya toca ir volviendo a la normalidad, aunque nos cueste. Tantos eventos han pasado factura, y algún kilito de más se nos ha quedado, ahora toca reconducir un poco la situación intentando quitar algunas calorías de nuestros platos. Ésta receta es un ejemplo de ello, está hecha con conejo, una carne blanca, con nada de grasa, que está incluida en todas las dietas. Aunque en casa a mis hijos no les gusta, la suelo preparar para mi marido y para mi, y la verdad es que está muy buena, es una receta tradicional que también se puede preparar con pollo o pavo, perfectamente, para quien no le guste ésta carne. 




CONEJO EN SALSA DE ALMENDRAS


INGREDIENTES:

1 conejo troceado
1 cebolla
3 dientes de ajo
12 0 14 almendras crudas, peladas
2 rebanadas de pan
1 copita de coñac
Caldo de carne
Sal y pimienta molida
Una ramita de romero
Aceite de oliva, virgen extra

PREPARACIÓN:

  • Salpimentamos el conejo y lo freímos con un poco de aceite de oliva. Cuando lo tengamos frito lo apartamos y lo reservamos en una cazuela baja. 
  • En el aceite que ha quedado en la sarten freímos  las dos rebanadas de pan, las sacamos y ponemos en el baso de la batidora. 


  • Picamos la cebolla y los ajos en cuadritos y los ponemos a freír en la misma sarten , cuando cojan un poquito de color añadimos las almedras y lo freímos todo. 


  • Echamos el sofrito en el vaso de la batidora, junto con el pan, la copa de coñac y un poco de caldo de carne y lo trituramos todo muy bien. 
  • Vertemos ésta picada al conejo que habíamos reservado en la cazuela. Cubrimos el conejo por completo, con el resto del caldo, añadimos la ramita de romero y lo ponemos a hervir a fuego medio hasta que la carne esté tierna y la salsa haya reducido y esté a nuestro gusto. 



  • Probamos por si hay que rectificar de sal, y listo para servir. Eso si, hay que preparar una buena barra de pan, porque la salsita está de vicio. 








miércoles, 14 de agosto de 2019

CREMA FRÍA DE PEPINO Y AGUACATE



Hoy un entrante que se prepara en cinco minutos y fresquito, que es lo que más nos apetece en éstos días tan calurosos. Y además muy vistoso, si lo queremos preparar en uno de tantos eventos y reuniones familiares y con amigos que tenemos en estos meses estivales. Se prepara con ingredientes sencillos, como el pepino y aguacate, luego la decoración podemos hacerla como más nos guste, con salmón, con albahaca, con semillas tostadas, en fin con las combinaciones que nos apetezcan.  Yo en ésta ocasión lo he preparado como entrante y lo he puesto en vasitos un  poco más grandes, pero en vasos de chupito quedan muy vistosos cuando los ponemos en una mesa de aperitivos. 




CREMA FRÍA DE PEPINO Y AGUACATE


INGREDIENTES:

400 gr. de pepino, que no sean muy grandes para que tengan las menos semillas posible.
1 aguacate maduro, unos 200 gr. de carne en limpio
2 yogures naturales sin azúcar
El zumo de un limón
Sal y pimienta molida, al gusto
Unas hojas de menta o albahaca
Un chorrito de aceite de oliva virgen extra

PREPARACIÓN:

  • En el vaso de la batidora ponemos el pepino, con las menos pepitas posibles; la carne del aguacate, los yogures, el zumo de limón, unas vueltas del molinillo de pimienta y un poco de sal. 




  • Echamos un chorrito de aceite de oliva y trituramos hasta que nos quede una crema bien fina. Podemos añadir unas cucharadas de agua fría hasta dejarla con la consistencia deseada. El toque de zumo de limón también lo ajustaremos al gusto, no poniendo demasiado desde el principio para que no nos salga muy fuerte. 
  • A la hora de servir, yo le he puesto pepino en láminas finas y una hojita de albahaca. Pero podemos ponerle, salmón, nueces, semillas tostadas, lo que nos guste o tengamos en ese momento por la nevera. 















sábado, 22 de junio de 2019

TARTA DE FRESAS CON NATA



La tarta de hoy para mi es una delicia, me encanta la combinación de las fresas y la nata, y porqué no plasmarla en una tarta. La hice para el cumpleaños de mi hijo, y como eramos muchos, tuve que hacer dos tartas, una a gusto de él, que me pidió como casi siempre la de tres chocolates, y la otra me tocaba a mi decidir, y entonces pensé en ésta tarta, y la verdad es que el resultado fue fantástico, gustó a todos muchísimo, sobretodo a alguien muy especial para mi y que hoy ya no está entre nosotros, va por ti Mª Carmen, sé que te encantaban mis dulces.  Esta es una tarta que cunde mucho y da para muchas raciones, pero se puede adaptar perfectamente al tamaño que deseemos, haciendo el bizcocho más pequeño y reduciendo cantidades. 




INGREDIENTES:

Un bizcocho grande
El zumo de media naranja
1 kg de fresas
4 cucharadas de azúcar normal
150 gr.  de azúcar glas
1 litro de nata para montar, materia grasa mínimo 35%
120 gr. de queso crema, aproximadamente 
200 gr. de queso mascarpone

PREPARACIÓN:

  • Partimos de la base de un bizcocho, aquí podemos elegir cual, el típico genovés, u otro que nos guste, eso sí, para que nos quede mejor, hay que utilizar un bizcocho esponjoso. Yo en éste caso he hecho éste bizcocho de fanta de limón, que siempre queda fantástico. 
  • Lavamos las fresas sin quitarles el rabito para que no cojan mucha agua, las escurrimos y reservamos unos 200 gr. para la decoración, el resto las partimos en trocitos pequeños y las colocamos en un bol, les ponemos encima las 4 cucharadas colmadas de azúcar,  removemos bien y dejamos macerar mínimo una hora, durante ese tiempo vamos dando vueltas. Las fresas y el azúcar irán haciendo un almíbar. 
  • Pasado el tiempo de maceración ponemos las fresas a escurrir,  y pasamos el almíbar a un bol, al que añadiremos el zumo de naranja, mezclamos bien y reservamos. 
  • Dejamos las fresas que se escurran completamente para que luego cuando las mezclemos con la nata ésta no coja agua. 


  • Montamos 400 gr. de nata, cuando esté casi montada añadimos 100 gr. de azúcar glas, hasta obtener una consistencia firme. Yo pongo la nata y las varillas en el congelador un rato antes de montarla, así monta mejor. Añadimos ahora los 200 gr. de mascarpone y 100 gr. de queso crema, poco a poco, hasta que estén completamente integrados y tengamos una crema bien firme. 
  •  Le añadimos las fresas troceadas, removemos con cuidado hasta integrar toda la mezcla y reservamos en la nevera para que coja cuerpo.


  • Partimos el bizcocho en tres discos. Colocamos el primer disco en la fuente donde vayamos a servir la tarta, le ajustamos el aro del molde donde lo hayamos hecho y con la ayuda de un pincel vamos almibarando bien todo el bizcocho. 
  • Cubrimos el bizcocho con la mitad de la mezcla  de nata y fresas, nivelamos para que nos quede lo más igualado posible. 


  • Repetimos el proceso, es decir, volvemos a colocar otro disco de bizcocho encima de la capa de fresas y nata, almibaramos y rellenamos con el esto de las fresas y nata, igualamos la mezcla.
  • Tapamos con el último disco de bizcocho y ponemos también un poquito de almíbar, aunque en este disco algo menos que en los anteriores. Dejamos reposar en la nevera. 
  • Mientras vamos a montar el resto de la nata, es decir 600 gr. junto con 50 gr. de azúcar glas, cuando la tengamos casi montada añadimos 3 cucharadas de queso crema, para que coja firmeza y no se nos baje la decoración. 
  • Quitamos el aro y cubrimos con la nata por encima y por los laterales de la tarta, alisándola con una espátula lo más posible. 


  • Ponemos el resto de la nata en una manga pastelera con boquilla rizada. Cortamos rodajas de las fresas que teníamos enteras y decoramos al gusto. Yo he ido alternando láminas de fresas y rosetones de nata. 




martes, 11 de junio de 2019

ENSALADA DE LANGOSTINOS CON VINAGRETA DE NARANJA


Aunque los amantes de las ensaladas las consumimos durante todo el año, es ahora cuando más apetecen, bien fresquitas e ir variando ingredientes y aliños, así vamos descubriendo diferentes combinaciones que harán que no nos cansemos de ellas. Ésa típica frase de que las ensaladas son aburridas, ya ha pasado a la historia. La que os traigo hoy es una combinación perfecta, entre los langostinos y el aguacate y el aliño una vinagreta de naranja, que le da un toque distinto. 



ENSALADA DE LANGOSTINOS CON VINAGRETA DE NARANJA


INGREDIENTES:

Langostinos cocidos
Una bolsa de ensalada de brotes variados al gusto, canónigos, rúcula, etc...
Medio aguacate
Una naranja
Medio limón
3 cucharadas de vinagre balsámico de Módena
10 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Pimienta molida y sal

PREPARACIÓN:

  • Lo primero que haremos será la vinagreta para macerar los langostinos un par de horas antes de montar la ensalada. Para ello lavamos bien la naranja, secamos, rallamos su piel y exprimimos el zumo de media naranja y el zumo del medio limón y los ponemos en un bol. 
  • Añadimos el vinagre, unas vueltas del molinillo de pimientas y un poco de sal, removemos hasta que se disuelva la sal y la pimienta.



  • Incorporamos la ralladura de naranja, removemos. Agregamos el aceite y mezclamos con las varillas hasta emulsionar. 



  • Pelamos los langostinos y los ponemos a macerar en la vinagreta, un par de horas como mínimo. 



  • Ahora vamos a montar la ensalada. Colocamos la mezcla de lechugas en una fuente, salamos ligeramente. Cortamos el aguacate en rodajas finas y las colocamos encima de la ensalada. 


  • Vamos sacando los langostinos y los vamos colocando también por encima, regamos muy bien la ensalada con la vinagreta y servimos en salsera aparte el resto de la vinagreta para que los comensales puedan añadirle más, según gustos. 






domingo, 14 de abril de 2019

CALDO DE PATATAS CON BACALAO


Si hay un pescado típico en éstas fechas es el bacalao, un pescado que a mi particularmente me gusta mucho, y que podemos preparar de muchas formas Arroz con bacalaoBacalao en salsa de langostinosBacalao al horno con setasAlbondigas de bacalaoTarta de bacalao, ... en fin, un pescado muy versátil que nos da mucho juego en la cocina. El plato de hoy, es una receta tradicional, de origen humilde, un plato de cuchara de los de los días de diario, pero que está buenísimo. 



INGREDIENTES:

Bacalao desalado
Calamares
Almejas
Patatas
Pimiento rojo
Cebolla
Tomate frito
Ñora molida
Harina
Un huevo por comensal
Aceite de oliva, virgen extra

PREPARACIÓN:

  • Lo primero que haremos será poner las almejas en un bol con agua y un buen puñado de sal, para que suelten toda la arena. 
  • No pongo cantidades de los ingredientes, ya que depende de los comensales que sean. En ésta ocasión yo he puesto un buen trozo de bacalao por persona. El bacalao lo habremos desalado previamente, dependiendo del grosor 24 o 48 horas, cambiándole el agua cada cuatro o seis horas y manteniendolo en la nevera. 
  • Enharinamos los trozos de bacalao y los freimos ligeramente en aceite de oliva. Sacamos a un plato con papel de cocina y reservamos. 


  • En el mismo aceite donde antes hemos frito el bacalao, sofreímos ahora la cebolla, cortada a cuadritos y el pimiento en trozos un poco más grandes.
  • Cuando la cebolla esté doradita echamos los calamares, cortados a trozos y sofreímos un par de minutos. 


  • Pelamos las patatas y las cortamos chascándolas y las añadimos a la sartén junto con los calamares. Damos un par de vueltas, añadimos dos cucharadas de tomate frito y media cucharadita de ñora molida, removemos y tenemos un par de minutos más. 



  • Agregamos una cucharadita de harina, sofreímos para que no sepa a crudo y cubrimos con agua o caldo de pescado. Dejamos cocer a fuego suave, hasta que las patatas estén tiernas. 
  • Incorporamos los trozos de bacalao y las almejas, dejamos que se habrán y escalfamos un huevo por comensal, cuando la clara esté cuajada, apartamos del fuego y servimos bien caliente. 


Nota: Me gusta ponerle bastantes patatas para hacer "ajoatao", que nos gusta mucho con el saborcito a bacalao: En el vaso de la batidora, o también se puede hacer a mano, echamos las patatas cocidas, previamente enfriadas (para que no se nos corte), una yema de huevo y medio vaso de aceite de oliva aproximadamente, un poco de sal y ajo en polvo; introducimos la batidora  en el fondo y sin moverla ponemos en marcha y esperamos que se vaya haciendo el  alioli, cuando suba para arriba empezamos a mover de arriba abajo hasta hacerlo a nuestro gusto, si nos queda muy espeso se le añade más aceite. Probamos y rectificamos de sal y ajo, si fuese necesario y colocamos en un cuenco para servir con el caldo de patatas, untado en pan es una verdadera delicia. 
Como veis un plato sencillo, pero que queda de lujo. 


domingo, 3 de marzo de 2019

MACARRONES GRATINADOS



Esta es una de las múltiples recetas en las que podemos usar la salsa bechamel que vimos en la entrada anterior. Son unos clásicos macarrones, pero al incorporar la bechamel a la salsa de tomate, les aporta una cremosidad que los hace especialmente fantásticos. A mis hijos les encantan,  y la verdad es que están buenísimos. Un plato de diario, de esos con los que siempre tienes el éxito asegurado. 




INGREDIENTES:

400 gr. de macarrones
100 gr. de jamón serrano en taquitos
2 chorizos
1 diente de ajo
1 cebolla
Salsa de tomate, a ser posible casera
Bechamel, receta aquí
Aceite de oliva, virgen extra
Queso rallado, yo utilizo mezcla 4 quesos
Orégano
Albahaca

PREPARACIÓN:

  • Preparamos la salsa bechamel, tal como vimos en la entrada anterior salsa bechamel . Reservamos. 



  • Freímos los chorizos a fuego suave, sin nada de grasa, con la que ellos van soltando es suficiente. Cuando estén hechos cortamos en trocitos y reservamos. 


  • Cortamos la cebolla y el diente de ajo en cuadritos y los ponemos a sofreír a fuego medio, para evitar que se nos quemen. Cuando estén bien pochaditos añadimos los taquitos de jamón y damos unas vueltas. 



  • Agregamos los trozos de chorizo, removemos e incorporamos la salsa de tomate. 



  • Mezclamos bien, echamos la salsa bechamel y removemos hasta obtener una mezcla homogénea. Rectificamos de sal, si es necesario, espolvoreamos con un poco de albahaca y reservamos. 



  • Cocemos los macarrones, siguiendo las instrucciones del fabricante. Los escurrimos y volcamos encima de la salsa reservada y mezclamos bien. Pasamos la mezcla a una fuente de horno. 
  • Precalentamos el horno a 220º con el grill encendido. 



  • Espolvoreamos con el queso rallado, ponemos un poco de orégano y metemos al horno entre 5 y 7 minutos, hasta que la superficie esté dorada. 



lunes, 18 de febrero de 2019

SALSA BECHAMEL


La entrada de hoy es un básico en multitud de recetas de cocina, aunque tiene fama de ser un poco compleja. Y no hay nada más agradable y apetecible que una de éstas recetas cuando la bechamel está bien hecha; es decir suave, cremosa y sin grumos. Nunca se me había dado mal hacerla, pero desde que descubrí ésta forma de prepararla, en el blog de la cocina de Fabrisa, ya no la hago de otra forma y el resultado es fantástico; solo hay que respetar las proporciones y seguir éstas sencillas indicaciones, y el resultado está asegurado. 



SALSA BECHAMEL

INGREDIENTES:
Para medio litro de salsa

Medio litro de leche
40 gr. de mantequilla
1 cucharada sopera de aceite de oliva, virgen extra
40 gr. de harina
Sal
Pimienta recién molida, blanca o negra, yo utilizo mezcla de pimientas.
Nuez moscada

PREPARACIÓN:

  • En un cazo a fuego mínimo derretimos la mantequilla muy despacio sin dejarla burbujear ni tostarse. 
  • Añadimos el aceite de oliva. 
  • Retiramos el cazo del fuego y añadimos la harina. Volvemos a poner el cazo al fuego y vamos removiendo la mezcla durante dos minutos hasta que quede suave y ligeramente tostada. 



  • Apartamos nuevamente el cazo del fuego, añadimos la leche y mezclamos vigorosamente con las varillas para evitar los grumos; seguimos revolviendo y cuando la mezcla esté tersa y homogénea volvemos a poner el cazo en el fuego, removiendo continuamente hasta que la salsa hierva. 
  • Salpimentamos al gusto, bajamos el fuego y dejamos cocer durante 7 u 8 minutos , removiendo de vez en cuando. 



  • Ponemos nuez moscada al gusto, si puede ser recién molida,  y ya tenemos lista nuestra salsa para utilizarla a conveniencia. En ésta ocasión yo la utilice en una lasaña, en la próxima entrada la vamos a ver en unos estupendos macarrones gratinados.