Con la entrada del otoño llega la época de la vendimia y del pisado de las uvas, de las que se saca un zumo dulce, conocido por el nombre de mosto, líquido que se obtiene de la molienda o prensado de la uva fresca y que no ha comenzado la fermentación ni se le han agregado conservantes; es usado para fabricar jarabes, jugos, golosinas, dulces,..., precisamente eso es lo que hoy os traigo, unos deliciosos bollos de mosto. Aunque a día de hoy, en el mercado podemos encontrar todo el año mosto embotellado, lo ideal es preparar ésta receta con mosto recién elaborado, de la cosecha del año, y si éste está hecho artesanalmente, mucho mejor, el resultado es increíble. Esta es otra de las recetas que he rescatado de las tradiciones del pueblo de mis padres, aunque a simple vista parece un poco laboriosa, el resultado merece la pena. Vamos a ello.
BOLLOS DE MOSTO
INGREDIENTES:
la medida es de un vaso de los de agua
1 vaso de aceite de oliva suave
Un vaso y medio de azúcar (no poner más, ya que el mosto es dulce y luego llevan bastante por encima)
2 vasos de mosto de vino tinto
50 gr. de levadura fresca (2 cubiletes)
1,300 gr. de harina de fuerza (ésta medida es aproximada ya que dependerá del tamaño de los huevos y el vaso de medir)
6 huevos (5 para la masa y 1 para pintar los bollos)
la piel de un limón, sólo la parte amarilla, sin nada de blanco.
PREPARACION:
- Ponemos a calentar el vaso de aceite, y freímos en él la piel del limón, apartamos del fuego y dejamos enfriar completamente. Retiramos la piel del limón y reservamos.
- Calentamos un poco el mosto, no más de 37 ó 38º, y en él se deshacemos la levadura; cuando está deshecha añadimos el aceite frito, el azúcar, los huevos un poco batidos aparte, y se mezcla todo bien, seguidamente vamos añadiendo poco a poco la harina, hasta que nos quede una masa pegajosa que nos cueste quitárnosla de las manos, de éste modo luego nos quedarán los bollos superesponjosos. Se deje levar la masa en un lugar templado, aproximadamente 2 horas, o dos horas y media; hasta que veamos que ha doblado el volumen.
- Pasado el tiempo, se van cogiendo porciones de masa, del tamaño deseado, y ayudándonos con un poco de harina, vamos voleando y se les da la forma de bollo; se dejan que vuelvan a levar, otra hora aproximadamente.
- Se precalienta el horno a 200º. Se pintan los bollos con huevo batido y se espolvorean generosamente de azúcar, se meten en el horno 15 minutos más o menos, como siempre digo eso cada horno es un mundo y hay que vigilar que no se nos pasen; cuando veamos que están dorados, comprobamos que están hechos pinchando con una brocheta, si sale limpia; sacamos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla.



















