Que me encantan las tartas de queso, no es ninguna novedad, buena prueba de ello, es que cada vez que veo una tarta de queso con algún ingrediente o una preparación distinta , no lo pienso ni un momento, allá voy yo a probar. Y todas me gustan. La de hoy la he copiado del gran libro de la Repostería, hay que ir sacándole partido; aunque como es tan grande, voy a tardar mucho tiempo en rentabilizarlo, jejeje... pero bueno, poco a poco....
PASTEL FILADELFIA
INGREDIENTES:
600 gr. de queso crema
6 huevos
150 gr. de azúcar
200 ml. de nata líquida
1/2 corteza de limón rallada
1 y 1/2 cucharadita de zumo de limón
4 cucharadas de maicena
1 cucharadita de levadura en polvo
Azúcar glass, para decorar
Mantequilla o margarina para engrasar el molde.
PREPARACIÓN:
Engrasamos un molde desmontable y precalentamos el horno a 150º. Sacamos el queso de la nevera, para atemperarlo.
Mycook:
Separamos las yemas de las claras. Con el vaso bien limpio y seco colocamos la paleta mezcladora, añadimos las claras y una pizca de sal y programamos 5 minutos velocidad 5, o hasta que veamos que están a punto de nieve , reservamos (1 y 2).
Incorporamos al vaso el queso, las yemas, el azúcar, la nata, la ralladura y el zumo del limón, la maicena y la levadura y programamos 2 minutos velocidad 4, hasta que todo esté bien mezclado (3).
Ahora vamos añadiendo poco a poco, las claras que teníamos reservadas, con movimientos envolventes de abajo arriba (4). Colocamos la mezcla de queso sobre el molde y damos unos golpecitos contra la encimera, para nivelarlo bien (5).
Tradicional:
Separamos las yemas de las claras y batimos éstas a punto de nieve, con una batidora de varillas. Reservamos.
En un bol, ponemos el queso, las yemas, el azúcar, la nata, la ralladura y el zumo del limón, la maicena y la levadura. Batimos con la batidora, hasta que todo esté bien mezclado. Incorporamos las claras, de abajo arriba, con movimientos envolventes. Pasamos la mezcla al molde y damos unos golpecitos contra la encimera, para nivelarlo bien.
Común ambas preparaciones:
Metemos al horno en la parte baja y lo tenemos una hora y media aproximadamente. El pastel estará hecho cuando al pincharlo con una aguja salga seca, y el centro esté consistente pero elástico.
Cuando podamos manipular el molde sin quemarnos, desmoldamos y dejamos enfriar. A la hora de servir, adornamos con azúcar glass.



























